Las encuestas de opinión, orientadas como sabemos a medir el sentir ciudadano sobre la situación económica, política y, de aceptación o simpatía hacia determinados personajes políticos o partidos, ilustran de alguna forma el nivel de cercanía y de compromiso de los entrevistados con el quehacer político nacional; sin embargo, no son la panacea ni enteramente confiables, diríamos que son evidentemente manipulables.
Las encuestas de opinión son de "encargo", las financian algunos medios de comunicación y obviamente interesados grupos económicos que gustan ilustrarse de la situación económica y política para no arriesgar sus inversiones e intereses.
En el Perú las encuestas de opinión sirven claro está, para diseñar estrategias de carácter político, comercial y hasta de psicosociales; orientadas obviamente a posesionar a quienes están detrás de las mismas o son su impulsores o diseñadores. Las encuestas sirven para orientar o desorientar a la opinión ciudadana y hasta para manipular la "conciencia ciudadana".
Quienes las financian y las elaboran no son los mismos que las ejecutan sobre la base de entrevistas y/o de preguntas previamente elaboradas y orientadas a los estratos sociales o grupos de personas a las que se les debe medir su "opinión". Son a la postre instrumentos de medición sobre diversos temas que interesan a quienes las encargan.
Las últimas encuestas señalan que el nivel de aprobación del Presidente Humala ha descendido en más de 6 puntos de aprobación, lo que significa que su gestión tiene serios problemas de posicionamiento; a pesar de los esfuerzos que realiza su gobierno por resolver los problemas de país. A simple vista es un llamado de atención de los interesados, para que el Gobernante fije bien el timón del gobierno y lo conduzca por donde quieren los que financian las "encuestas".
Para los despistados políticos que abundan en nuestro país, este resultado de la encuesta sería motivo de alegría, por que se evidencian problemas de gobierno por el inusitado protagonismo de la primera dama. Lo cual es un hecho ampliamente divulgado y conocido.
El verdadero objetivo de esta encuesta es que fijemos nuestra atención en la falta de reflejos del gobernante y en el desmedido protagonismo de su esposa. Lo cual no debiera ser motivo de escándalo político, de no ser por que hay hechos y asuntos de mayor trascendencia que se quieren dejar de lado.
Estos temas son a nuestro entender: Las protestas y conflictos sociales; la nula agenda legislativa para tratar los asuntos relevantes para el interés nacional; la inseguridad ciudadana que tiene como correlato también, el pretendido afán del seudo comunismo de criminalizar a los sindicatos que no nos alineamos con sus oscuros intereses; la falta de liderazgo político para abordar los temas de Estado y, desde luego, la clara intención de que los únicos beneficiarios del crecimiento económico sigan siendo los empresarios y de los grupos económicos representados por la CONFIEP, entre otras perlas.
En el escenario político lo que se vé es el afán de desprestigiar al gobierno ubicandolo en el plano de la mediocridad pero sin cuestionarlo frontalmente y, es que para la derecha aún no ha llegado el momento para quebrarlo o acorralarlo definitivamente. Los intereses en juego son tan grandes y cuantiosos que los guardianes del sistema han de hilar fino para no precipitar los hechos que los estrategas del poder económico ya tienen concebidas para defender sus intereses.
En lo que a nosotros respecta, hemos presentado sendas propuestas al gobierno para atacar el tema de la violencia en el sector construcción, pero no hemos encontrado respuesta; a los propios empresarios de la construcción nos hemos dirigido para denunciar la violencia en las obras y ejecutar acciones conjuntas, sin resultado alguno.
Bueno estos temas son irrelevantes frente a las cuantiosas ganancias de la inmobiliarias y empresas constructoras que cada día incrementan sus utilidades mientras los trabajadores seguimos con salarios de hambre.
Hasta la próxima.